miércoles, 30 de mayo de 2018


UN CIMIENTO DE ORIGEN FAMILIAR
                                                                                                                                                                                                                      Pacheco Miranda Frida*

Siembra en los niños ideas buenas,  -
aunque no las entiendan… Los niños
se encargarán de descifrarlas en su  -
entendimiento y de hacerlas florecer
en su corazón.
María Montessori.

Crecer en una familia es el cimiento de tu desarrollo, aprender de ella es lo esencial.
¿La familia, una base?
Para muchos, tal vez esta palabra sea insignificante o sea un término común como cualquier otro. Sin embargo, la palabra familia abarca, significa y repercute más de lo que crees en la sociedad, en especial en los niños.
Prosigo con el desarrollo, buscando la palabra familia en el diccionario, encontré que es la “gente que vive en una casa, bajo la autoridad del señor”, no es una definición incorrecta, pero esa palabra es mucho más poderosa y amplia.
Nuestra sociedad está llena de grandes prejuicios, en especial, tienen la idea de que, si desde niños uno crece en la llamada “familia común”, conformada por un papá y una mamá, son esos los niños que tienden a ser mejor educados, a diferencia de aquellos que carecen de uno de los dos.
Esta manera de pensar, considero que depende mucho de la perspectiva en la que uno la quiera ver.
La familia es el núcleo, en ella crecemos y nos desarrollamos desde pequeños, por ende, en ella nos enseñan valores, nos educan y nos transmiten grandes conocimientos y costumbres.
La “educación” y los “valores”, esos son algunos de los aspectos que mayor se reflejan en la sociedad, por lo tanto, todas nuestras conductas son producto de nuestros orígenes.
En la actualidad, la educación y comportamiento de los niños y jóvenes, no es la misma que la de hace 10 o 20 años, puesto a que el campo familiar era muy diferente, pregúntale a tus adultos mayores y veras que si es cierto; a lo que voy, es que la manera de educar ha también evolucionado y debo decir que, hasta cierto punto, de una manera no benéfica.
En pleno siglo XXI, las generaciones de jóvenes, ya no tienen tanto respeto hacia los demás, ya no practican los valores, se quieren tomar demasiadas libertades, creen que todo lo que hacen y piensan es correcto y que lo que los adultos les dicen es con la intención de molestar; pero algo todavía más sorprendente, es ver a los niños de preescolar y/o de primaria tomando esas actitudes y diciendo una gran cantidad de palabras altisonantes, o peor aún, que los jóvenes se dejen influenciar por otras personas.
Eso no es nada del otro mundo, pero esas actitudes son consecuencia del medio en el que se desarrollan, por ejemplo: Los niños que dicen un exceso de palabras altisonantes, puede que sea porque en casa hablan así; los jóvenes adolescentes que tienen una conducta como la ya mencionada, a lo mejor es porque sus padres no les llaman la atención, no los corrigen y les dan demasiadas libertades.  Pero cuando un joven se deja influenciar, puede que se deba a que en casa no les dan la suficiente atención, no les inculcan valores, no tienen identidad y eso puede repercutir de manera negativa en ellos, puesto a que no tienen una base formada por los principios de la familia, y es que cuando somos niños, no sabemos diferenciar lo bueno de lo malo, y todo lo tomamos de manera positiva.
Sin embargo, cuando en la familia se desarrolla un ambiente optimo, en donde se practiquen y enseñen valores y principios de ética y moral, un niño va crecer con ellos, ya que lo ven provenir de sus padres y por lo tanto lo consideran correcto. Ese tipo de niños, al crecer, será difícil que caigan en los agujeros negros de la sociedad, porque ya cuentan con una base educativa buena.
Pero de alguna forma, no necesariamente para tener una buena ética, se necesita tener a un papá y a una mamá, ya que hay millones de niños en el mundo que crecieron a base de uno de los dos y son unas maravillosas personas, o en el peor de los casos, personas que simplemente carecen de educación y valores.
Finalmente, ¿ahora entiendes, porque la palabra “familia” tiene un amplio significado y valor?
Simple y sencillamente, porque la familia es la base del desarrollo de nosotros como personas y de ahí, en la mayoría de los casos, depende que tipo de comportamientos adoptamos y tomamos.
 La educación, los valores y los principios se reflejan en cualquier medio en el que nos desarrollamos, como la calle y la escuela, uno de los lugares en donde nos ayudan a pulir nuestras “bases”, pero que también contribuye al mejoramiento de las mismas.
A partir de ahí, es de donde despegamos, hasta que llegue el día en el que esas “bases” se tengan que transmitir a futuras generaciones, y así formar mejores personas. 
Así, que la educación que se imparte en la familia es de vital importancia, pero es decisión de cada persona, que tipo de frutos se quiere cosechar y la forma en la que se quiere ver la realidad de las cosas.

Referencias
Raluy, P. (2012). Diccionario Porrúa De La Lengua Española. México: Porrúa.

Alumna del tercer grado de secundaria del Colegio Alzate. 

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