UN CIMIENTO DE
ORIGEN FAMILIAR
Pacheco Miranda Frida*
Siembra en los niños ideas buenas, -
aunque no las entiendan… Los niños
se encargarán de descifrarlas en su -
entendimiento y de hacerlas florecer
en su corazón.
María
Montessori.
Crecer en una familia es el cimiento de tu desarrollo, aprender de ella
es lo esencial.
¿La familia, una base?
Para muchos, tal vez esta palabra sea insignificante o
sea un término común como cualquier otro. Sin embargo, la palabra familia
abarca, significa y repercute más de lo que crees en la sociedad, en especial
en los niños.
Prosigo con el desarrollo, buscando la palabra familia
en el diccionario, encontré que es la “gente que vive en una casa, bajo la autoridad
del señor”, no es una definición incorrecta, pero esa palabra es mucho más
poderosa y amplia.
Nuestra sociedad está llena de grandes prejuicios, en
especial, tienen la idea de que, si desde niños uno crece en la llamada “familia
común”, conformada por un papá y una mamá, son esos los niños que tienden a ser
mejor educados, a diferencia de aquellos que carecen de uno de los dos.
Esta manera de pensar, considero que depende mucho de
la perspectiva en la que uno la quiera ver.
La familia es el núcleo, en
ella crecemos y nos desarrollamos desde pequeños, por ende, en ella nos enseñan
valores, nos educan y nos transmiten grandes conocimientos y costumbres.
La “educación” y los “valores”, esos son algunos de
los aspectos que mayor se reflejan en la sociedad, por lo tanto, todas nuestras
conductas son producto de nuestros orígenes.
En la actualidad, la educación y comportamiento de los
niños y jóvenes, no es la misma que la de hace 10 o 20 años, puesto a que el
campo familiar era muy diferente, pregúntale a tus adultos mayores y veras que
si es cierto; a lo que voy, es que la manera de educar ha también evolucionado
y debo decir que, hasta cierto punto, de una manera no benéfica.
En pleno siglo XXI, las generaciones de jóvenes, ya no
tienen tanto respeto hacia los demás, ya no practican los valores, se quieren
tomar demasiadas libertades, creen que todo lo que hacen y piensan es correcto
y que lo que los adultos les dicen es con la intención de molestar; pero algo
todavía más sorprendente, es ver a los niños de preescolar y/o de primaria
tomando esas actitudes y diciendo una gran cantidad de palabras altisonantes, o
peor aún, que los jóvenes se dejen influenciar por otras personas.
Eso no es nada del otro mundo, pero esas actitudes son
consecuencia del medio en el que se desarrollan, por ejemplo: Los niños que
dicen un exceso de palabras altisonantes, puede que sea porque en casa hablan
así; los jóvenes adolescentes que tienen una conducta como la ya mencionada, a
lo mejor es porque sus padres no les llaman la atención, no los corrigen y les
dan demasiadas libertades. Pero cuando
un joven se deja influenciar, puede que se deba a que en casa no les dan la
suficiente atención, no les inculcan valores, no tienen identidad y eso puede
repercutir de manera negativa en ellos, puesto a que no tienen una base formada
por los principios de la familia, y es que cuando somos niños, no sabemos
diferenciar lo bueno de lo malo, y todo lo tomamos de manera positiva.
Sin embargo, cuando en la familia se desarrolla un
ambiente optimo, en donde se practiquen y enseñen valores y principios de ética
y moral, un niño va crecer con ellos, ya que lo ven provenir de sus padres y
por lo tanto lo consideran correcto. Ese tipo de niños, al crecer, será difícil
que caigan en los agujeros negros de la sociedad, porque ya cuentan con una
base educativa buena.
Pero de alguna forma, no necesariamente para tener una
buena ética, se necesita tener a un papá y a una mamá, ya que hay millones de
niños en el mundo que crecieron a base de uno de los dos y son unas
maravillosas personas, o en el peor de los casos, personas que simplemente
carecen de educación y valores.
Finalmente, ¿ahora entiendes, porque la palabra “familia” tiene un amplio significado y valor?
Simple y sencillamente, porque la familia es la base
del desarrollo de nosotros como personas y de ahí, en la mayoría de los casos,
depende que tipo de comportamientos adoptamos y tomamos.
La educación,
los valores y los principios se reflejan en cualquier medio en el que nos
desarrollamos, como la calle y la escuela, uno de los lugares en donde nos ayudan
a pulir nuestras “bases”, pero que también contribuye al mejoramiento de las
mismas.
A
partir de ahí, es de donde despegamos, hasta que llegue el día en el que esas
“bases” se tengan que transmitir a futuras generaciones, y así formar mejores
personas.
Así,
que la educación que se imparte en la familia es de vital importancia, pero es
decisión de cada persona, que tipo de frutos se quiere cosechar y la forma en
la que se quiere ver la realidad de las cosas.
Referencias
Raluy, P. (2012).
Diccionario Porrúa De La Lengua Española. México: Porrúa.
Alumna del tercer grado de secundaria del Colegio Alzate.