martes, 5 de junio de 2018


 3C
Frida Pacheco Miranda.*

A menudo escuchamos los nombres de contaminación, cambio climático y calentamiento global en los medios de comunicación masiva, pero en muchas de las veces solemos confundirlas.
Si bien, aunque son parecidos, son términos completamente diferentes, pero que a la vez van de la mano, pues uno es causa y por consiguiente consecuencia de otro.
De manera breve, podemos decir que la contaminación es la introducción de elementos ajenos a un medio provocando riesgos y problemas en él y por ende en los agentes bióticos y abióticos que lo habitan.
Por otro lado, el calentamiento global es el producto de la emisión en exceso de gases de efecto invernadero que se acumulan en la Capa de Ozono causando el aumento de la temperatura y con ello el cambio climático.
Dichos problemas han incrementado al paso de los años desde la primera Revolución Industrial, debido a que el hombre comenzó a emplear la maquina de vapor para la realización de sus tareas, siendo entonces una gran innovación.
Sin embargo, cada vez es más el uso de las nuevas tecnologías y por lo tanto es mayor la contaminación provocada, pues se generan desechos que perjudican al suelo como los fertilizantes; o al agua y que más tarde terminan en el mar; pero la producción de grandes cantidades de gases de efecto invernadero como el CO2, CH4 (metano), N2O (oxido nitroso) y vapor de agua van en aumento década con década.  
Al acumularse estos gases en la Capa de Ozono, esta engrosa y no permite que los rayos solares salgan a la atmosfera, lo que genera el incremento de la temperatura y en efecto lo que llamamos cambio climático.
Si esto continua, entonces trae severas consecuencias como el deshielo de los polos, produciendo el aumento del nivel del mar, por lo que en unos cuantos años podrían desaparecer los Países Bajos y algunos estados de las costas de la Republica Mexicana; así mismo los incendios forestales han incrementado, y la perdida de la biodiversidad es de preocuparse, pues recordemos que es parte fundamental al obtener de ella los recursos naturales con los que satisfacemos nuestras necesidades básicas, y el clima, bueno, ni se diga, porque en la actualidad en plena primavera, pareciera que fuera invierto u otra estación.
Y así es como nosotros mismos vamos acabando con nuestro entorno natural y social debido a que las acciones del hombre en su mayoría atentan contra la biodiversidad, pero a la vez contra su propia vida al causar también problemas de salud.
Sabemos que estas consecuencias, son mas que claras y evidentes porque son las que se están viviendo y en muchas de las ocasiones creemos y decimos que “esos problemas los científicos son los que los tiene que resolver”, “que, si los demás lo hacen, porque yo no”, “que no pasa nada” o peor aún, “que para que preocuparnos si ya me voy a morir”.
Pero y bueno, entonces ¿cómo lo puedo resolver?
En realidad, no es algo como que uno los tenga que resolver, pero hoy en día, cada persona puede llevar a cabo acciones muy sencillas, por ejemplo, el no tirar la basura en la calle cada que se consume algo, procurar bañarse en el menos tiempo posible, llevar en práctica la regla de las 3R, separar los residuos, emplear focos ahorradores, apagar las luces cuando no las utilicemos, emplear más la bicicleta procurando evitar el uso del automóvil, cuidar las reservas naturales y comprar solo aquello que es necesario.
Simples acciones hacen la diferencia.
Por último, tratar estas temáticas me enseño que en las últimas décadas el gobierno mexicano ha establecido normativas dentro del país y un claro ejemplo es el famoso “hoy no circula”, así como su participación en conjunto de otros países y organismos en convenios para tratar de disminuir dichos fenómenos de gran controversia, y un claro ejemplo es el Protocolo de Kyoto, pero que, por desgracia, con frecuencia no suelen cumplirse y respetarse.
*Alumna del tercer grado de nivel secundaria del Colegio Alzate.

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